Instagram: ¿cómo reportar el plagio de nuestras fotografías? 

Como premisa fundamental, es necesario aclarar que en la legislación venezolana las fotografías están protegidas en igual forma a las obras del ingenio y el derecho del fotógrafo se extingue sesenta años después de haber divulgado la fotografía. Adicionalmente, hay que tomar en cuenta que si nunca es divulgada, el derecho sobre la fotografía expira sesenta años luego de su realización.

Otra consideración pertinente es que para que la fotografía sea susceptible de protección, esta debe ser original. Incluso hoy día existen debates para intentar dilucidar cuándo una obra es original o no, por lo que debe habar mucho cuidado antes de proceder a reportar infracción por fotografías que no cumplen este requisito. Aunque moleste a muchos, no todas están protegidas.

Ahora bien, en Instagram es cada vez es más frecuente la publicación de fotografías sin permiso del fotógrafo (autor). En muchos casos, el autor prefiere escribir un mensaje directo al infractor solicitándole la eliminación del contenido, acción que muchas veces puede resultar infructuosa. Presentado este escenario, o sea que el autor prefiera no escribir, Instagram permite a los autores reportar la infracción de sus derechos.

Lo primero a tener en cuenta es que no existe protección sobre las ideas, sino la forma en que estas son materializadas, por lo cual si una persona ha desarrollado la idea (que no ha derivado en una fotografía) de otra, a esta última le sería difícil reclamar por infracción de derechos de autor. Como consejo prudente, evite alardear sus ideas en las redes sociales. Hace días vi cómo alguien contaba a sus seguidores una idea de un proyecto y, luego, días después, acusaba a otro usuario de haberle plagiado la idea.

Y sí, de momento usé la primera persona del singular porque lo vi yo. Además, este es un blog para creativos, no me puedo permitir tanta rigidez en mis posts. Pero bueno, a lo nuestro:

Una vez hayas decidido reportar la infracción, este link será nuestra puerta de entrada al reporte. Como Instagram no está seguro de ti, como primera opción te querrá enviar a aprender un poco de copyright (en otro post veremos los inicios de ese copyright que ustedes tanto mencionan en sus redes y si tiene alguna diferencia con lo que aquí llamamos derecho de autor), y si insistes en reportar la violación de tu derecho de autor, te presentará todas estas opciones:

  1. Tu cuenta ha sido hackeada.
  2. Alguien finge ser tú en Instagram.
  3. Estás siendo acosado.
  4. Has encontrado contenido que puede violar tu derecho de autor.
  5. Has encontrado contenido que infrige derechos sobre tu marca registrada.
  6. Has encontrado contenido que infringe otros derechos.
  7. Encontraste contenidos inapropiados o abusivos.
  8. Tu nombre o el de tu organización se está utilizando sin tu permiso.
  9. Alguien ha publicado tu información privada o aparezco en el contenido que no quiero mostrar en Instagram (esta es terrible).
  10. Tu hijo aparece en el contenido que no quieres mostrar.
  11. Quieres informarte más.

 Y de todas ellas, solo la cuarta permitirá avanzar en el reporte. Inicialmente, Instagram advierte que presentar un informe de infracción es cosa grave y de la cual derivan consecuencias legales. Acto seguido, pedirá proporcionar -según aplique- el nombre, organización, cargo, dirección, teléfono, correo electrónico, domicilio. Adicionalmente, pedirá aclarar si quien envía el reporte es el titular de los derechos o está actuando en nombre del mismo.

Luego, Instagram pedirá información del tipo de contenido a reportar. En este caso una fotografía, pero podría tratarse de un video, nombre de usuario, comentarios, pie de foto e incluso todo el contenido de una cuenta; a tales efectos, deberán indicarse los links del contenido y la razón del reporte, que puede ser: (i) el usuario aparece en la fotografía; (ii) el contenido utiliza tu nombre; (iii) el contenido es una copia de tu trabajo. En los dos primeros casos, Instagram advertirá que no necesariamente puede hablarse de infracción de derechos de autor.

 Por último, se debe proveer a Instagram información de tu contenido, esto es, tu fotografía, e incluso se pueden añadir links al contenido. Si la fotografía no está en linea, hay que describirla detalladamente. Luego de firmar el reporte electrónicamente, este se podrá enviar.

Al finalizar el reporte, Facebook enviará una confirmación (sí, Facebook) e indicará el número de queja. A partir de este momento, habrá que esperar una decisión la cual también será notificada vía correo electrónico y de la cual hablaré en otro post.

 Fotografía. Photographer by Elicus on Flickr | (CC BY-SA 2.0)

Youtubers venezolanos: originalidad para monetizar

En Venezuela son cada vez más las personas que nos sorprenden con un nuevo proyecto: ser youtubers. Con seguridad afirmaré que muchos de nosotros tenemos un amigo que de pronto tiene un canal en Youtube y ha comenzado a subir videos temáticos. Así como todos quisieron ser blogueros hace unos años (parece que estoy pasado de moda y apenas lancé este blog), hoy todos quieren ser youtubers.

El asunto de ambicionar popularidad y dinero es un tema curioso para el caso de Venezuela, porque si analizáramos cuantos youtubers venezolanos de verdad monetizan su canal, notaríamos que son realmente pocos. Si bien no es imposible, es muy difícil llegar a monetizar con Youtube estando en Venezuela. Más allá de la cantidad de reproducciones necesarias, además de Venezuela poseer la velocidad de banda ancha fija más lenta de América Latina (según este informe de la CEPAL), Venezuela no figura en la lista de países admitidos para el programa de socios de Youtube, que permite la monetización de los videos por medio de anuncios, suscripciones pagas u otros mecanismos. Detrás de todo esto hay todo un tema de anunciantes que no quieren sus anuncios por acá, lo que espanta el interés de Youtube en países como Venezuela.

No es fácil incursionar Youtube con originalidad cuando muchos están intentándolo de diversas maneras; adicionalmente, no todos encuentran los instrumentos idóneos. Hace poco vi un video de GrPepe en el que mencionaba algunas razones por las cuales no es fácil ser youtuber en Venezuela y razonaba que la temática (contenido) y la forma (configuraciones visuales) pesaban mucho a la hora de hacerse un lugar. Criticaba que los youtubers venezolanos se enfrascaban en temáticas que difícilmente trascienden la frontera, lo cual dificulta generar reproducciones en otros países.

Y hay algo de razón en ello: hasta tanto los nuevos youtubers venezolanos comiencen a ampliar su objetivo (target) y temática, no veremos una real expansión de sus videos a otros países; como sí hemos visto de otros que actualmente se encuentran muy bien posicionados, monetizando, y cuyo inicio se remonta muchos años atrás.

Entretanto, más allá de nuestras fronteras, quienes no necesariamente monetizan, generan fama, y si ofrecen contenido de utilidad que les otorgue credibilidad sobre un tema concreto podrían convertirse en estandarte de marcas famosas que también tratan de hacerse un espacio en las redes para atraer a los chicos del milenio. Una vez la popularidad llega, acompañada o no de monetización, el youtuber se abre estos otros caminos: representar marcas famosas, publicar libros, conferenciar, entre otras.

Fotografía. Curtains by Tony Hisgett on Flicker | CC BY 2.0.